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6 maggio 2010
A Puerto Rico, dov'era
esiliato da tempo, se n'è andato venerdì scorso,
a 89 anni, il rivoluzionario cubano divenuto dissidente Carlos
Franqui. Perseguitato dal regime di Batista, Carlos fu uno
dei primi a mettersi a fianco di Fidel Castro, senza mai rinunciare
al diritto alla critica e uno dei primi a voltargli le spalle,
alla fine degli anni sessanta, approfittando del suo ruolo
di ambasciatore in Italia, per protestare contro l'invasione
sovietica di Praga.
Nei mesi della rivoluzione il Jefe lo rimproverò persino
quando decise di tagliarsi l'onor del mento - di rigore tra
i rivoluzionari barbudos - perché il figlio non lo
riconosceva più. E si dice anche che un giorno ci fu
un litigio violento perché Franqui aveva svelato a
un giornalista americano in visita sull'isola che le numerose
"truppe" che sfilavano davanti a lui erano solo
un cerchio degli stessi uomini.
Fu soprattutto direttore di Radio Rebelde, che in questi giorni,
sul suo sito Web, ignora completamente la notizia della sua
morte. Tra i tanti interventi della stampa di tutto il mondo
ecco il necrologio del Nuevo Herald, edizione ispanica del
quotidiano di Miami, capitale dei contras.
****
Muere el periodista
cubano Carlos Franqui
JUAN CARLOS CHAVEZ
Carlos Franqui, figura fundacional
de la revolución cubana y uno de los primeros intelectuales
en denunciar las políticas totalitarias de Fidel Castro,
murió el viernes en Puerto Rico. Tenía 88 años.
"Como ser humano, todo lo que puedo decirle es positivo'',
declaró el ex comandante Hubert Matos, cercano a Franqui
tras el triunfo revolucionario en 1959. "Siempre lo consideré
un buen amigo y hombre de una cultura amplísima. Fue
un luchador de la izquierda cubana que se arrepintió
de la filosofía marxista. Nunca le cayó bien
a Fidel y tampoco fue de su completa confianza''.
Franqui murió en su hogar en San Juan debido a complicaciones
por padecimientos respiratorios, afirmó a El Nuevo
Herald su esposa Margarita Padrón. También le
sobreviven dos hijos, Camilo y Carlos, de 54 y 49 años,
respectivamente. Cumpliendo con su voluntad, no habrá
servicios fúnebres y sus restos serán cremados.
Deja atrás una extensa obra que abarcó los géneros
de ensayo, poesía, periodismo y crítica de arte.
"Carlos era hombre con una calidad humana muy grande.
Vivió muy interesado en el arte, el destino de la gente
y su país, Cuba'', comentó Padrón. "Hasta
el día de su muerte se mantuvo al tanto de la actualidad
y siempre estuvo dispuesto a luchar en lo que pudiera''.
En los primeros años del régimen, Franqui fue
un incansable animador cultural que empleó toda su
influencia para darle a la prensa, las artes y la literatura
un espacio de libertad y modernidad. Dirigió el periódico
Revolución, donde estimuló un amplio margen
de debate. Entre sus más logradas iniciativas se cuenta
el Salón de Mayo de 1967, que reunió en La Habana
a muchos de los principales pintores y artistas plásticos
de la época.
Nacido el 4 de diciembre de 1921 en el Municipio de Cifuentes,
entonces provincia de Las Villas, estuvo ligado desde joven
a las luchas de los trabajadores azucareros a través
del Partido Socialista Popular, de tendencia pro soviética.
Sin embargo, sus discrepancias con la ortodoxia comunista
de sus dirigentes lo hizo apartarse a mediados de la década
de 1940.
En 1951, fundó con el músico Harold Gramatges
la sociedad cultural Nuestro Tiempo, uno de los más
fructíferos proyectos para potenciar la cultura nacional
y abrir el país a las influencias de su tiempo. De
esa época data su amistad con figuras como el escritor
Guillermo Cabrera Infante y el pintor Wilfredo Lam.
Como periodista, criticó fuertemente la dictadura de
Fulgencio Batista y se vio forzado al exilio en México
y Estados Unidos tras sufrir prisión y tortura. Luego,
participaría en labores de apoyo al Movimiento 26 de
Julio hasta entrar clandestinamente a la isla y subir a la
Sierra Maestra. Fundador de la emisora Radio Rebelde, su voz
y sus ideas eran escuchadas en todo el país como la
expresión oficial de los guerrilleros.
Sus desacuerdos con la dirección de Castro lo llevaron
a la ruptura en 1968, tras condenar el apoyo cubano a la invasión
soviética a Checoslovaquia. Asentado en Europa, fue
un incansable crítico del castrismo y escribió
páginas imprescindibles sobre la reciente historia
de la isla.
"Hizo amigos para la causa de la libertad en Cuba entre
figuras importantes de la disidencia de Europa Oriental, entre
los demócratas latinoamericanos y en el mundo de la
literatura y de las artes'', recordó Frank Calzón,
director ejecutivo del Centro para una Cuba Libre, en Washington.
"No pudo ver su sueño de una Cuba Libre. Hace
sólo unos días conversamos sobre la racha de
represión en la isla. Que descanse en paz''.
Exiliado y sin mayores presiones que las que imponía
su pasión literaria y periodística, Franqui
dio rienda suelta a su creatividad, ingenio y apetito por
la escritura. Así, sumó obras importantes como
El libro de los doce (1968) y Cuba, la revolución:
mito o realidad. Memorias de un fantasma socialista (2006).
También escribió una polémica biografía
de Fidel Castro y un análisis sobre la enigmática
muerte del comandante revolucionario Camilo Cienfuegos en
octubre de 1959 (2001).
A comienzos de la década de 1990, Franqui se estableció
definitivamente en Puerto Rico. Seis años después
fundó la revista Carta de Cuba.
Polémico y mordaz, nunca tuvo reparos en responder
a quienes lo criticaron por su pasado revolucionario y sus
convicciones. De hecho, en medio de un debate con el periodista
Agustín Tamargo en las páginas de El Nuevo Herald,
en marzo de 1993, Franqui se calificó como "uno
de los raros cubanos que reconoce y deplora sus responsabilidades''
en el triunfo de la revolución.
"Pienso que para combatir a Fidel Castro no hay que pedir
permiso a nadie. Sé que de los muchos horrores sufridos
por Cuba, el de Castro es el horror mayor'', puntualizó
Franqui. "Sé que la historia será muy severa
con esa revolución parida de otra dictadura, nacida
de frustraciones, injusticias y falta de libertades, que parecía
mito, sueño, y se volvió barbarie insalvable''.
El escritor y periodista Carlos Alberto Montaner destacó
la importancia de Franqui en el quehacer artístico
y político cubano a partir de la mitad del siglo XX.
"No se puede escribir la historia de ese período
sin consultar cuidadosamente los escritos de Franqui. Cuando
pasó al exilio fue fundamental para conseguir el apoyo
de intelectuales europeos de alto rango contra la dictadura
de los Castro'', indicó Montaner. "Así
fue como vimos la firma de personalidades como [el pintor
Joan] Miró y [el escultor Alexander] Calder en la lucha
contra los atropellos del gobierno cubano''.
(radio passioni.com)
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